Cómo funciona la repatriación desde España
Todo empieza con una llamada. Nos dicen dónde se ha producido el fallecimiento y nos encargamos de inmediato de la coordinación con nuestro socio local en España, que realiza el levantamiento del cadáver y el embalsamamiento conforme al traslado internacional.
En paralelo se preparan los documentos. El certificado de defunción lo expide el Registro Civil del municipio donde se ha producido el fallecimiento. El salvoconducto mortuorio, que autoriza el traslado internacional, lo expiden después las autoridades sanitarias competentes, una vez presentada la documentación.
España y Rumanía son ambas parte del Convenio de Berlín de 1937 sobre el transporte internacional de cadáveres. Esto simplifica los trámites: no hace falta una autorización consular, porque el salvoconducto mortuorio y los documentos previstos por el Convenio bastan para cruzar las fronteras de los Estados firmantes. El viaje por carretera desde el norte de España hasta Rumanía dura unas 30 horas; desde el centro y el sur, el avión suele ser preferible.
El salvoconducto mortuorio: qué es y cómo se obtiene
El salvoconducto mortuorio (también llamado pasaporte mortuorio) es el documento que autoriza el traslado del féretro fuera de España. Lo expide la autoridad competente tras presentar el certificado de defunción, el certificado de embalsamamiento y, en los casos de muerte violenta o sin causa clara, la autorización de la autoridad judicial.
El documento indica la identidad de la persona, el féretro utilizado, el itinerario y el destino. Sin él, el traslado internacional no es posible. Nuestros socios en España lo obtienen directamente: la familia no tiene que desplazarse a ninguna oficina.

Cuánto dura y cuánto cuesta
Para la mayoría de los casos desde España, la repatriación tarda de 3 a 5 días, desde la primera llamada hasta la llegada a Rumanía. El coste total, entre 2.500 y 4.500 €, cubre el embalsamamiento, el féretro conforme al traslado, los documentos, el salvoconducto mortuorio y el transporte puerta a puerta.
La diferencia de precio depende de la ciudad de salida, de la elección entre carretera y avión y de posibles gastos adicionales de depósito en el tanatorio si el levantamiento se demora. Les damos un presupuesto preciso desde la primera llamada.
Gastos de terceros a tener en cuenta
- Tasa de depósito en el tanatorio — variable, normalmente 50–100 € al día si el levantamiento se demora más de 24–48 horas
- Tasas administrativas por la expedición del salvoconducto mortuorio — normalmente incluidas en los honorarios del socio español
- Autorización de la autoridad judicial, en caso de muerte violenta o sin causa clara — puede añadir 2–5 días y algunos cientos de euros
- Transporte aéreo — féretro con caja de zinc sellada, tarifa de carga variable según el vuelo y el peso

Los consulados de Rumanía en España
Si la familia en España necesita solicitar directamente un acto consular, los consulados de Rumanía ofrecen servicios con cita previa. Las principales representaciones con competencias consulares son la Embajada en Madrid y los consulados de Barcelona, Castellón, Bilbao y Sevilla. Cada consulado tiene competencia territorial para las regiones cercanas — nuestro socio español sabe a quién dirigirse según el lugar del fallecimiento.
Documentos necesarios
- Certificado de defunción español, expedido por el Registro Civil, con traducción jurada al rumano
- Salvoconducto mortuorio, que autoriza el traslado internacional del féretro
- Certificado de embalsamamiento, obligatorio para el traslado internacional
- Autorización de la autoridad judicial o del médico forense, en caso de muerte súbita, violenta o sin explicar
- Documento de identidad o pasaporte de la persona fallecida
- Inscripción del certificado de defunción en los registros rumanos, a la llegada a Rumanía
Qué hacemos nosotros por la familia
Tienen un único interlocutor, a una sola llamada de distancia. No tienen que hablar con varias empresas, en dos idiomas y en dos países: gestionamos ambos extremos — la parte española (levantamiento, embalsamamiento, documentos) y la parte rumana (inscripción de los actos, ceremonia, sepultura).
Respondemos día y noche. Muchos nos llaman desde España, mientras todavía están allí, y nosotros lo preparamos todo para que, a la llegada a Rumanía, la familia no tenga que ocuparse de nada más.
No adelantamos cantidades sin aclarar. Antes de iniciar cualquier trámite, les comunicamos por escrito el presupuesto completo — qué incluye y qué no incluye.
